“Es necesario hoy más que nunca recuperar la vocación”

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Lucía Martínez Tais es egresada reciente del Nivel Terciario del Instituto del Rosario de Villa María.

Supo desandar dos carreras en simultáneo: Psicopedagogía y la Tecnicatura en Discapacidad Intelectual y Estimulación Temprana.

Una rica experiencia de vida, tanto desde lo académico como de sus propios desafíos. Buscó otras carreras, no la convencieron, y con 24 años se adentró en el mundo de lo psicopedagógico.

¿Cómo fue tu paso por la carrera?

Arranque otras carreras y en el 2014 comencé a cursar esta carrera. Fue necesario el paso por otras disciplinas para darme cuenta que mi verdadera vocación era esta. Creo que es necesario el error, el equivocarse, para tener certeza de lo que estaba eligiendo correctamente.

Ese famoso deber ser o por ahí cursar carreras muy tradicionalistas por mandato familiar por ser hijo de… pero no por vocación es necesario hoy más que nunca recuperar la vocación.

Soy una convencida que puede llevar más tiempo, y no son años perdidos como suele decirse, doy fe que todo sirve y nada es en vano.

Arranque un poco tarde, me ha llevado un buen tiempo la carrera porque siempre he trabajado e hice dos carreras a la vez ya que eran complementarias.

La Tecnicatura tenía prácticas desde el primer año (de cursado) lo cual me demandaba demasiada carga horaria e intensa por las prácticas como mencionaba. Estaba todo el día fuera de mi casa. Fue una decisión personal: ya tenía 24 años, se suponía que debiera estar recibida, y estaba arrancando la carrera. Por eso decidí trabajar, pagarme todos mis gastos y también decidí independizarme.

La verdad que fue todo un desafío. Mi hice cargo de mis elecciones y de mi proceso. Más que orgullosa de poder afrontarlo de esa manera.

¿Cuáles fueron los pros y contras de la currícula?

En lo particular creo que es totalmente completa en sus contenidos. Justamente para poder abordar al sujeto de aprendizaje. Hay que hacerle frente a diversas aristas para llegar a comprender la totalidad de este ser biopsicosocial.

En eso no hay falencias.

Lucía Martínez Tais

Sí veo que es necesario el tema de una educación emocional. Va más allá de un contenido en sí psicopedagógico sino que creo que la escuela está necesitando esta mirada hacia la educación emocional a modo de complemento para articular con los contenidos tradicionales en los distintos niveles educativos.

Hoy se apunta a un saber más allá del que dos más dos es cuatro. Hay que saber también cómo gestionar emociones, la convivencia educativa. Los valores que se van perdiendo en el afuera que luego llegan a la escuela. Un reflejo de lo que pasa afuera. La escuela hace frente a mucho más allá de su función.

Es una opinión sumamente personal pero me parece que hoy en día, por las prácticas que tuve y por la demanda misma que se ve en los alumnos, se puede llegar a concluir que la educación emocional es necesaria.

No tuve malas experiencias más allá de atrasarme un año en algunas materias.

¿Cuáles son los aprendizajes que mayormente fortalecieron esa vocación que tuviste al comienzo del cursado?

Creo que las profesoras que llevan la vocación de la psicopedagogía han podido trasmitir esa pasión que te hace enamorar de la profesión.

Un gran ejemplo que me queda de una profesora de primer año, que en un ejercicio nos hizo poner distintos tipos de lentes de manera lúdica, y cuando finaliza la actividad nos dice que de acuerdo a los lentes que nos pongamos para ejercer la profesión es de acuerdo a cómo vamos a mirar las cosas.

Hoy los niños están muy patologizados, influye mucho la medicalización, hay situaciones muy complejas desde la niñez. Eso me marcó mucho. Con esa simple actividad en primer año (de la profesora Romina Flagiani) logró marcar un impacto fuerte en mí.

Como así también la Vice Directora Andrea Bruschini. Ambas apasionadas por esta profesión. Andrea recomienda leer libros, autores claves. Apasionadas por el saber y por el campo profesional. Han hechos las clases sumamente didácticas.

El interés del profesor marca todo, es una guía. El profesor es clave, son los que tienen la llave. Es el que tiene muchísimo que ver en cómo se van a aprender los contenidos curriculares.

Lucía posando con alumnos del CENMA

Hice mis prácticas en un Nocturno, en un CENMA, y la verdad es que los profesores bajaban a las situaciones reales de vida de los alumnos y ellos lograban engancharse, lograban seguir los contenidos, se iban apropiando. A diferencia de aquellos profesores que hablaban en términos o situaciones donde no había empatía, y así los chicos se quedaban de año o se llevaban la materia.

¿Cómo te imaginas tu futuro profesional?

Veo un campo rico y necesario de explotar. Cada vez habrá mayor demanda laboral. Tiene muchísima salida laboral. Se la puede ejercer desde una clínica, desde la faz educativa, la verdad que hay muchas aristas para explotar.

Aunque el desafío sigue siendo formarse. Ahora yo arranco con la licenciatura pero este terciario es un piso para seguir formándose debido a la complejidad misma que uno va viendo.

En tu caso, por la carrera elegida ¿Cuánto influye en la ayuda que los alumnos necesitan para atravesar estos nuevos desafíos de aprendizajes remotos o bimodales?

Para responderte me voy a remitir a una frase: contexto educa más que el texto. Me parece sumamente significativo.

La pandemia ha dejado claras significaciones que la educación tiene sus falencias para con esta nueva manera o forma de enseñar y aprender. Dejó en evidencia que no llegó a los sectores más vulnerables donde la virtualidad no existe.

Nuestro rol es conocer porqué está obstaculizado ese aprendizaje: si por una cuestión propia del individuo o debido a su contexto, que se ha dado muchísimo.

Saber de qué forma uno puede llegar a intervenir dependiendo de la situación individual de cada persona.

Sin ir más lejos, a mí al momento de rendir mi última materia estaba a un metro del módem, la profesora me decía que no me escuchaba, que tenía muy baja señal y sí podía irme a otro lugar. Con lo que eso implica: debía trasladarme y ella hizo ingresar a otra alumna, para darme tiempo a que yo llegara a otro lugar.

La verdad es que la virtualidad en mi caso me costó mucho.

Los chicos al nacer en esta era ya lo tienen incorporado pero hay todo un desafío para desarrollar con respecto a la educación.

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