Fotografía: Área de Comunicación UNVM

Una entrevista a fondo con el actual rector de la Universidad Nacional de Villa María, Luis Negretti.

En el marco de los 70 años de la gratuidad, y con nueva gestión en la UNVM y un gobierno nacional por asumir, ¿qué lectura hace del pasado mediato sobre la coyuntura política y qué espera para los próximos años de gestión en la universidad?

“La gratuidad siempre ha sido un valor, un atributo del sistema universitario, que no se ha modificado sustantivamente…, ha habido intentos, proyectos, inclusive normativas y hasta intentaron impulsar el arancelamiento, pero nunca tuvieron éxito… Más allá de ese rasgo característico, lo que implica esa gratuidad…, tiene que tener como consecuencia un modelo universitario de instituciones que trabajen, produzcan, que generen, que formen de cara a la sociedad. La gratuidad es un atributo que genera una enorme responsabilidad. Porque si nosotros, entre nosotros, pagásemos lo que cuesta la universidad, con el arancel de los estudiantes o con el trabajo gratuito de los docentes…, porque si uno va a una universidad privada prácticamente pasa eso, o pasa eso…, estudiantes que pagan aranceles muy importantes y docentes que cobran poco dinero, entonces se autofinancia…; nosotros estamos financiados por el aporte del Estado, entonces casi todo lo que haga la universidad tiene que ser de cara a una especie de devolución, tenemos un compromiso social ineludible, producto de esa gratuidad…

Y en medio de una coyuntura política y económica zigzagueante y pendular…

… estuvo Felipe Pigna y trazó un análisis muy duro del proceso de los últimos cuatros años, donde yo mayormente coincido; pero igualmente tuvo un concepto que para mí fue un tanto excesivo… él hablada de la diferencia entre la figura penal del abandono de personas y el homicidio…, y para Pigna lo que ocurrió en los últimos años con la educación pública y con la universidad pública, fue un homicidio… En eso no coincido, creo que fue un abandono porque, si bien hubo una retracción presupuestaria real, salarios y dinero para funcionamiento que verdaderamente se retrajo, pero no hubo un ensañamiento con el sistema universitario sino que se generalizó en muchos o en todos los sectores que sufrieron el ajuste… A mí se me pareció que fue mucho más doloroso la desaparición de las universidades de la agenda…, y en su paso por distintas universidades, se lo mencioné personalmente al propio (Alberto) Fernández en su proceso de campaña, la necesidad de volver a la agenda…”.

En estos 25 años de vida de la UNVM, y teniendo en cuenta su última gestión como rector y una que está empezando, cuál cree que aún son las deudas que se tienen en materia de gestión…

“falta mucho… A veces soy muy autocrítico y trato de no excederme en la autocrítica porque mi función, como rector, la tengo que hacer para adentro de la propia institución, se tiene que discutir para adentro… Pero nos faltan muchos aspectos que son mejorables, y que nos gustaría perfeccionar; la cuestión de la excelencia académica estamos contentos con la evolución pero siempre es un horizonte que se va corriendo más y más, nos está faltando algunos elementos de infraestructura que en los últimos años se tornaron necesarios y que por razones obvias no pudieron llevarse adelante; talleres para investigación; espacios para prácticas de algunas carreras, seguimos en deuda con las organización de los horarios para los estudiantes, no hay variedad de horario para ofrecer al estudiante que trabaja…, y que además es jefa o jefe de familia…, es una universidad que se configuró en base a preferenciar la necesidad de los docentes que venían de Córdoba o Río Cuarto, y se instaló una franja horaria que aún hoy resulta difícil modificar… Con respecto a la comunidad, tenemos una universidad abierta al diálogo, que va en búsqueda de las necesidades y no sólo de la región sino de la provincia…, aunque también tenemos esa apertura pero algunas veces la dimensión de nuestra universidad no nos permite dar respuesta a todo. Por otro lado, cuestiones que tienen que ver con la accesibilidad a la universidad, con la inclusión, lo que comentaba sobre los horarios es anecdótico pero es una barrera, entonces desarrollar la educación a distancia como una posibilidad para esos sectores, es un desafío y estamos trabajando en eso y vamos a incluir a muchos, llevaremos la universidad a la casa y el año que viene ya vamos a tener nuestras primeras propuestas a consideración de la comunidad…”.

A lo que muchos calificaron como una medida meramente “electoralista” esas designaciones, qué función tienen la Jefatura de Gabinete, la Escuela de Negocios, y el área de Territorialidad…

“Fueron decisiones más que acertadas, la universidad en su Estatuto, prevé una organización muy compleja y que está a mitad de camino en su implementación, sería imposible aplicar lo que prevé el Estatuto en cuanto a organización de gestión… Por ejemplo, no prevé una escuela, que es una agrupación de carreras de la misma disciplina, prevé muchas escuelas…, y la de Ciencias Económicas es la primera de otras que irán a venir en los próximos años: la Escuela de Salud, en la cual estamos trabajando con la doctora Gloria Vadori; vendrá otra de Agroalimentos; otra de Ciencias Sociales… La universidad se ha diversificado tanto, se ha complejizado tanto, que era necesario hacer ajustes dentro de esa organización.

En el caso de la Jefatura, o Coordinación, de Gabinete, me parece que es sustantivo el espacio, más en este momento, y más con la persona de Germán Cassetta que tiene todas las cualidades para ejercer ese rol y que permite al rector, en este caso a la vice rectora, asumir las responsabilidades institucionales hacia adentro de la universidad pero también hacia afuera. Nosotros veíamos que con la estructura anterior no podíamos dar cuenta de la exigencia de la organización universitaria, fundamentalmente lo que respecta al afuera, lo que demanda el vínculo con el municipio, la provincia, con el Estado Nacional, con el que mayormente debemos aceitar relaciones, y con ministerios… Ahora, con la Jefatura de Gabinete, nos permite a la vice rectora y a mí, tener otras funciones que son muy relevantes y que antes no podíamos cumplirlas.

En el caso de la Dirección de Desarrollo Territorial, va de la mano de lo que charlamos al principio: queremos una universidad de cara al territorio, a la región, a la provincia. Eso requiere de gente que se ocupe exclusivamente de eso: que se reúna con cooperativas, municipios, gremios… que genere espacios para desembarcar y ofrecer lo que tenemos.

Esa reestructuración, para la creación de estos tres espacios, fue producto de una reestructuración de otros tres espacios. Primero, la secretaria del Consejo Superior que dejó de existir, aunque con trabajo hasta fin de año con funciones ad honorem del secretario; y dos jubilaciones: que son la secretaria de Internacionalización, que va a continuar su tarea con un contrato de menor valor a lo que venía cobrando, y de la Auditora de la Universidad. Entonces, con esas tres cuestiones, inclusive en la cuenta (bancaria) genera un saldo a favor de la universidad. La pequeña reestructuración que se hizo está absolutamente calzada presupuestariamente”.

¿Qué evaluación hizo de la última elección teniendo en cuenta que el voto blanco sigue siendo protagonista junto a la escasa participación?

“Es diverso el análisis. Si nosotros vemos los números de participación de docentes y no docentes, es amplísimo. Donde había dos candidatos, como en Humanas, superó el 90% y en ningún de los casos bajó del 85 %… Los graduados por razones obvias, están diseminados por todo el país, y se dificulta la participación y fue bajísima. Sí prestamos atención a la poca participación de los estudiantes y que eso sí nos preocupa y que responde a distintas componendas: a una falta de información, a que el estudiante no se hace un viaje a la sede si ese día no tiene clases…, son varios los motivos. Nosotros lo discutimos y para próximas ocasiones prevemos trabajar más en la sensibilización de la necesidad y la responsabilidad que hay que ejercer.

Y con los resultados, no podemos estar más que conformes porque superamos el 80% de adhesión, después de 4 años de gestión, no digo inédito pero no hay muchas universidades donde se den esos procesos donde no se genere una oposición, al menos para el Rectorado, que siempre existen y que se manifiestan opositores, más en Humanas y Sociales, pero que no generaron una propuesta para este Rectorado”.

En ese sentido, al término de una elección, es bueno recordar qué hay que mejorar…

“… reconocemos que hay cuestiones que la universidad tiene que mejorar: una de ellas es que no hemos podido durante estos cuatro años, dar una dinámica de crecimiento en la carrera administrativa, en la carrera docente, por el congelamiento en los presupuestos. Entonces, un docente que se convierte en Magíster, hace su doctorado, un no docente que se compromete con su trabajo, que va creciendo, que se capacita, no ve como correlato el crecimiento en su carrera, claro que puede estar enojado y otros descontentos con medidas que habremos tomado pero cuatro de cada cinco, nos siguen acompañando…”.

Lo de esta revista ya parece una obsesión, pero llama la atención la escasísima formación académica, y experiencia de gestión, de muchos de sus funcionarios. Ahora, se les suma el casi nulo currículum de los secretarios académicos de los tres Institutos Académicos. Desde mi ignorancia enciclopédica, obviamente, ¿responderá esto a la juventud de nuestra universidad? ¿Un gestor es más que un académico en ese rol?

“Mirá, me parece que se da un proceso muy interesante. Primero una característica que vos no rescataste, aunque tal vez yo esté equivocado, pero es un…, iba a decir “el” cargo, es un cargo que quizás sea el más complejo que tenga la universidad: secretaria académico de un IAP de esta universidad, yo lo fui durante seis años…, decía lo que vos no rescataste es que los tres son abogados…

En algunos rincones hace aún mucho más ruido esa característica común, de acuerdo al perfil que tiene nuestra universidad…

…. para mí no, capaz que sea un mecanismo de autodefensa. Yo fui secretario académico con 28 años, Martín Gill con 24 y ambos siendo abogados…, y probablemente estés totalmente en lo cierto donde la gestión le gana a los antecedentes académicos en términos de que son espacios donde se requiere una mayor dinámica y un mayor conocimiento de los circuitos de gestión que de diseños de políticas… El diseño de la política, la dirección última se asume en otros lugares, no es en la figura de un secretario académico de un instituto. Vos podés tener una gran figura, con una gran trayectoria académica en ese lugar pero es un espacio de una excesiva cantidad de pequeños problemas todos los días, donde se meritúa mucho más tener capacidad de resolución, y conocimiento de normativas, de procesos, y del territorio humano que conforman docentes y no docentes, que la trayectoria académica. Por otro lado, porque no decirlo, y que se da en otros ámbitos de la gestión, y hasta en el espacio privado, una especie de renovación con estos cuadros, relativamente jóvenes… Y si uno analiza, más allá de que nos acompañan funcionarios de una larga trayectoria, la gran mayoría tiene una trayectoria media; yo ya tengo 20 años de docencia, fuimos asumiendo responsabilidades mucho antes de que, tal vez, en otras universidades donde hay que esperar mayor tiempo”.

¿Será candidato a intendente en el próximo turno? Sin cassette, por favor (risas)

“No es una modalidad mía tener un cassette puesto permanentemente, debo reconocer que soy docente universitario, ahora al mediodía (la entrevista se realizó a media mañana) tengo que ir a dar clases, participo del proceso de investigación, tengo reconocimiento de parte de mis estudiantes, me siento un docente universitario, trabajo para serlo, pero evidentemente tengo un perfil político. Tengo 18 años de experiencia de gestión universitaria y eso lo he aprovechado, he aprendido, soy una persona con vocación política, y en ese aprendizaje una de las conclusiones que saco es que esta cuestión del cassette no paga políticamente…, paga mucho ser transparente y honesto. Yendo a la pregunta concreta, la respuesta es no. Si pienso y quiero, es no. Si voy a ser…, nadie lo sabe. No está dentro de mi lista de aspiraciones ser intendente de la ciudad, si las circunstancias de la vida me ponen en ese lugar, la afrontaría porque sería un privilegio”.

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